11.21.2011

Tokonoma 15

38 textos x 38 palabras japonesas

Nada sabe la creación artística de géneros, cánones, formalizaciones (esos son los dilemas de los funcionarios); al modo del éxito, las profecías o las vanguardias, florecen en forma tan furtiva como efímera, a posteriori. Acaso por ello la revista Tokonoma en general, y su edición n°15 de este año 2011 en particular, rebasa con mesura la nomenclatura literaria. Pues, como no es escritor todo aquel que escribe, la escritura misma deja de ser exclusivo coto de caza de los literatos toda vez que el género, el canon, la formalización, el éxito, la vanguardia, la profecía, deja de estar en el horizonte de quien escribe. Entonces hay artista. También en la eficacia del siempre distinto diseño de tapa del enorme Alejandro Ros, en la brillante diagramación de Nicolás Prior o en la elección de los ideogramas por parte de Mami Goda.

En Tokonoma se trata de escritura; podría consistir en cualquier otro soporte material, pero Amalia Sato, su editora (fundadora, artífice, anfitriona), persevera desde las letras, desde aquel número inaugural en 1994. Tal como había desafiado en la edición anterior, en la presente una palabra japonesa dispara cada texto, en el que “el campo semántico que se desplegó esta vez está atravesado por un tono, una veladura especial”: la del sismo que azotó esas islas a comienzos de marzo último. Eco, sombra o referencia, Japón se sugiere, persiste, se instala.

De allí que la edición 2011 se despliegue a partir de nomenclaturas que oscilan entre la alusión y la epifanía; las secciones del n°15 remiten a Territorios, Puestas, Mitemas, Disposiciones, Divisas, Principios y Suspensiones. Unas reúnen apenas un par de textos mientras que otras una decena: arbitrios de la creación, azares de la edición, persistencia “en la circulación de nombres imprevistos, textos necesarios y protectoras presencias inolvidables. De eso se trata”.

Autores

Marcelo G. Higa, Guillermo Quartucci, Dina Roisman, Juan Forn, Alberto Silva, Liliana Lukin, Mariano Pedrosa, Claudio Pérez, Liliana Heer, Jorge Pinedo, Guillermo Saccomanno, Nélida Hiroko Nakamura, Eleonora Biaiñ, Daniel Molina, María Eugenia Onaha, Susana Szwarc, Anna-Kazumi Stahl, Guillermo Ueno, Héctor Pavón, Mariana Trigo Viera, Luisa Valenzuela, Virginia Meza, Takayoshi Makino, Ana Marta Mangione, Mami Goda, Sumika Kawakubo, Cecilia Onaha, Sergio Pángaro, Diego Posadas, Gabriel Tosar, Atsuko Tanabe, Nicolás Peyceré, Diego Bentivegna, Alicia Silva Rey, Natalia Méndez, Roberto Joaldo de Carvalho y Solange Firmino, María Eva Blotta, Mercedes Roffé.

Sumario

TERRITORIOS / 領土 / ryōdo//1. YAMAWARAU 山笑う. por Marcelo G. Higa/ 2. HAKKÔ ICHIU 八紘一宇. Ocho rincones, un solo techo por Guillermo Quartucci/ 3. JUHYOU 樹氷 Monstruos de nieve por Dina Roisman/ NEMURU ONNA WO MITSUMENAGARA 眠る女を見つめながらMirando dormir a una mujer por Juan Forn/ 5. FUKUSHIMA / por Alberto Silva// PUESTAS / 舞台化 butaika. SHINTAI NO IKIKI /身体の行き来 Sobre el tránsito de los cuerpos por Liliana Lukin/ 7. GEISHAS / 芸者 por Mariano Pedrosa/ 8. TAIFUU / 台風 Tifón por Claudio Pérez/ 9. BUNRAKU / 文楽 por Liliana Heer/ 10.KAGAMI NASHI /鏡なしSin Espejos por Jorge Pinedo// MITEMAS / 神話素 / shinwaso./ 11. JUDO / 柔道 por Guillermo Saccomanno/ 12. SHASHIN / 写真 por Nélida Hiroko Nakamura/ 13. SAKURA / Cerezo / I´ve got you under my skin (Cole Porter) por Eleonora Biaiñ/ 14. IKIRU /生きる Vivir por Daniel Molina/ 15. IMIN / 移民 Inmigrantes. Historias mínimas de inmigración por María Eugenia Onaha/ 16. KOBE / 神戸市 por Susana Szwarc/ 17. ZASHIKI-WARASHI / 座敷童 El niño tatami por Anna-Kazumi Stahl// DISPOSICIONES / 任意 nin-i/ 18. ENRYÓ / 遠慮 Modestia por Guillermo Ueno/ 19. CHOTTO MATTE KUDASAI / ちょっと待ってください Espere un poquito por favor por Héctor Pavón// DIVISAS / 座右の銘 / zayū no mei/ 20. HONNE y TATEMAE / 本音と建前 Interior y exterior por Mariana Trigo Viera/ 21. MA / El concepto imaginario, la ausencia activa por Luisa Valenzuela/ 22. MA / Espacio vacío por Virginia Meza/ 23. KIGO NO SHOUCHU 季語の小宇宙 Microcosmos del Kigo por Takayoshi Makino/ 24. BUSHIDO / 武士道 Camino del guerrero por Ana Marta Mangione/

25. MONO / Cosas por Mami Goda/ 26. SAKURA ZENSEN / 桜前線 Frente de cerezos por Sumika Kawakubo/ 27. RISSHIN SHUSSE /立身出世Éxito en la vida por Cecilia Onaha//PRINCIPIOS / 原理 / genri /28. TWITTKU / ツイート句p por Sergio Pángaro/ 29. 5/7/5 por Diego Posadas// SUSPENSIONES / 中断 / chūdan/ 30. ZAFU /座布 Almohadón por Gabriel Tosar/ 31. ATSUKO TANABE / 田辺敦子 Poemas por Atsuko Tanabe/ 32. TENNIN / 天人 La ninfa celestial por Nicolás Peyceré/ 33. HIMITSU NO MURE / 秘密の群れ Rebaño místico por Diego Bentivegna/ 34. SHIBUI / 渋い Lo austero por Alicia Silva Rey/ 35. OMISOKA / 大晦日 Nochevieja por Natalia Méndez/ 36. UMAREKAWATTA IKAROSU /生まれ変わったイカロス Ícaro ressurreto por Roberto Joaldo de Carvalho y Solange Firmino/ 37. CHIKURIN / 竹林 Bambuzal por María Eva Blotta/ 38. TOOROO NAGASHI / 灯篭流し Las linternas flotantes por Mercedes Roffé .

11.07.2011

Reseña en Tiempo Argentino


Instrucciones para abrir un libro
por Mónica López Ocón

Con textos de Amalia Sato, dibujos de Nicolás Prior y traducción de Mami Goda, esta hermosa edición bilingüe español-japonés de cuentos tradicionales permite que chicos y grandes se acerquen a través de la literatura a una cultura y una lengua lejanas.

Nadie habrá dejado de observar que con frecuencia los libros se abren haciendo que su tapa superior se eleve y describa un ángulo de 180º desplazándose hacia la izquierda… Pese al comienzo tan cortazariano de esta nota, no se trata aquí de reescribir las famosas instrucciones de Julio Cortázar para subir una escalera, cantar, llorar o darle cuerda al reloj porque todas esas acciones, con ligeras variantes, son universales. Abrir un libro, en cambio, no lo es. Bien lo demuestra Cuentos japoneses para niños que, para ser abierto, necesita una aclaración para occidentales. En efecto, hay que abrirlo hacia la derecha “como es usual en Japón”, según se indica en la contratapa, es decir, en lo que para los japoneses es la contratapa y para nosotros, la tapa.
Una vez resuelta esta diferencia, si se tiene la perseverancia de seguir girando las páginas hacia la derecha, el libro de cuentos japoneses con ilustraciones de Nicolás Prior, textos de Amalia Sato y traducción al japonés de Mami Goda, se disfruta como cualquier buen volumen de cuentos porque, a diferencia del sentido de la apertura de los libros, el placer de la lectura es universal.
Tal como se advierte en la contratapa japonesa que es la tapa occidental, a los lectores “los esperan estatuas agradecidas, un muchacho que viaja al fondo del mar sobre el lomo de una tortuga, un valiente y empeñoso jovencito de sólo tres centímetros de altura, una princesa llegada de la luna.”
Los cuentos tradicionales están narrados según las versiones más populares. La edición es bilingüe, es decir que los relatos están en español y en japonés. La versión japonesa, a su vez, está escrita con los típicos ideogramas (kanji) acompañados por su lectura fonética (furigana). En la parte interior de la contratapa (bueno, ya no hace falta explicar la relatividad cultural del término) hay un silabario Hiragana. “Los lectores que se animen a leer el texto en japonés –se explica en español– pueden consultar este silabario.”
Queda claro entonces que el libro “está dedicado especialmente a los estudiosos y amantes de la lengua japonesa”. Pero aunque no se especifica en el texto, también queda claro que este pequeño volumen –que tiene la forma apaisada de los tradicionales libros de cómic y cuyas ilustraciones tienen ese sabor especial de los dibujos más viejos del género– es una buena forma de comenzar a conocer y amar esa lengua lejana. Para los chicos, destinatarios declarados de este puñado de cuentos, será una buena forma de comenzar a atisbar la vastedad del mundo, de empezar a sospechar el carácter convencional del signo lingüístico, que hace ya tanto tiempo fue enunciado explícitamente por Ferdinand de Saussure, y de entrar en contacto con una cultura diferente. Introducirse en una cultura diferente equivale a descubrir un mundo nuevo y a sacudirse esa certeza infantil que tanta gente arrastra hasta su vida adulta de que hay una forma “normal”, una manera “natural” de hacer las cosas que, paradójicamente, es la que le impuso su propia cultura.
Estos cuentos japoneses fueron publicados por el sello Series Tokonoma. Nicolás Prior, su diseñador e ilustrador, es diseñador gráfico y ha realizado diversos trabajos, como la ilustración de la novela de Laura Ramos Diario íntimo de una niña anticuada, de la tapa de Río, un CD de La Portuaria y de diversos suplementos para chicos de Página 12.
Amalia Sato, egresada de la carrera de Letras, es sansei, es decir, segunda generación de descendientes de japoneses nacida en la Argentina. Su abuelo japonés llegó a Perú en 1908. Entre sus múltiples traducciones del japonés se cuenta El libro de la Almohada, de Sei Shonagon (Adriana Hidalgo, 2000). Es, además la editora de la revista literaria Tokonoma.
Mami Goda tradujo al japonés los cuentos que Sato versionó en español. Entre otras cosas, es la responsable del proyecto, Washi, luz y color, que convocó a 30 reconocidos artistas para realizar un objeto lumínico con papel Washi, que proviene de la provincia de Shikoku, Japón.
Ellos tres son la garantía de la calidad literaria y de edición de este libro. Para decirlo con una expresión bien argentina, ellos garantizan que estos cuentos japoneses para niños no son en absoluto un cuento chino.

6 de Noviembre de 2011

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